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Este pequeño relato que voy a contar es verídico en su totalidad, y resume en unos cuantos renglones (al final serán varios folios) mis vivencias y experiencias en Riga, la capital de la ex república soviética de Letonia, en la cual disfrute de una estancia de tres meses gracias a as famosas y estupendas becas Sócrates-Erasmus.
Mi primera idea fue ir a Praga, debido a una extraña obsesión con la capital bohemia, pero el destino quiso que una equivocación humana me mandara a las frías tierras del Báltico (de lo cual no me arrepiento para nada). Yo estudio Bellas Artes en Cuenca, en una facultad muy vanguardista y que recoge lo último en nuevas tendencias artísticas, así como en tecnología y equipamiento. Aun sabiendo que en la Latvijas Makslas Academija (Academia de Arte de Letonia) el sistema y el estilo de enseñanza era bastante mas académico que en mi facultad, tome la decisión de ir allí, tratándose ya de una cuestión de amor propio y un afán de superación. También tenia constancia de que seria el primer estudiante europeo Erasmus en Letonia, y además, creo que el único ser humano español en aquellas latitudes. Quizá fue por eso por lo que tome la decisión final, por ser el pionero y el conejillo de Indias
Llegué a Riga un 8 de octubre, y me recibió un otoño precioso, el mas bonito que he visto. Riga es la ciudad de los parques y jardines, por casi cualquier rincón encuentras un pequeño jardincito adornado con mil flores diferentes, que le dan un toque de alegría a una ciudad tan gris. Riga es una ciudad que se ha desarrollado durante la ocupación soviética, y eso se nota en su aspecto exterior. Es una ciudad gris, algo fea, por lo menos la parte nueva. El casco antiguo o Vecriga es una mezcla de arte medieval con modernismo o Art Nouveau, y tiene el encanto de casi todas las ciudades del este de Europa. Pasear por sus callejuelas es una experiencia única, en Riga parece que la gente no tiene prisa, no tiene ese carácter de metrópolis como Madrid, París o Londres; a pesar de ser una capital de nación, se podría comparar con Zaragoza o La Coruña, a
Viajaba con un alojamiento buscado por mi cuenta (me apetecía rebuscar en todas la opciones posibles, no conformarme con lo primero que encontrara) en un hostal de estudiantes de la Universidad de Letonia. Aparte de ese, para la primera semana encontré un modesto hotel (durante esa primera semana no podía acceder a mi alojamiento oficial) a través de Internet, donde pude acostumbrarme a la vida allí y donde me comí la cabeza y le di vueltas a todo, llegando incluso a plantearme muy seriamente mi vuelta a España. La primera semana en otro país suele ser dura, o muy dura, depende de tu estado de ánimo, etc. Mi ánimo era el máximo, pero pronto se vino abajo. Estar cuatro días sin hablar absolutamente con nadie es muy gordo, mas ir por la calle de una ciudad totalmente extraña, sin entender absolutamente nada de lo que puedes leer a tu alrededor, y sin que la gente se de cuenta de que estas
La Academia de Arte, motivo por el cual estaba allí, no fue del todo de mi agrado, debido a lo que me suponía: allí la enseñanza era totalmente académica, como en las facultades de Bellas Artes de Sevilla, Granada o Salamanca, y solo pude optar a los departamentos de dibujo y pintura, ya que otras asignaturas tenían una parte teórica en letón a la cual yo no podía acceder. Es comprensible todo esto, Letonia no tiene aun establecida una organización que se encargue de las becas Erasmus, entraron en el programa y esperaron a que algún loco se decidiera a ir allí, y si a ese loco le iba bien y no perecía en el intento, seguirían adelante. Si allí hubiera encontrado a más estudiantes Erasmus, podríamos haber solicitado algo de temario en ingles, pero no fue posible.
Intente hacer mi trabajo lo mejor posible, aunque nunca me sentí contento del todo con la decisión que tome, no por la ciudad, sino por el ámbito académico que me rodeaba, el cual no era del todo de mi agrado. Al final todo salió bien, entregue mis trabajos, obtuve mi calificación y todos contentos.
Ahora paso a contar algunas curiosidades que pueden resultar útiles a los futuros Erasmus en Riga.
Debo empezar por el frío, porque allí FRÍO se escribe con mayúsculas. Yo soy de un pueblo de Castilla la Mancha, Puertollano, y aunque en invierno hace frió, y en Cuenca, donde estudio, más todavía, no es comparable con los 17º bajo cero que alcanzamos una noche. Aparte de ese frío polar, la nieve hacia estragos. Uno que no esta acostumbrado a la nieve, la primera vez que la ve en cantidades industriales se emociona, piensa en lo bonita y hasta poética que parece, pero eso solo es cuando estas dentro de un sitio acondicionado con una buena calefacción, cuando te toca salir a la calle piensas de otra manera. Nunca había llevado tantas prendas de vestir en mi cuerpo y aun así seguía sintiéndome congelado.
La moneda de Letonia es el lat, y es una de las más fuertes de Europa. Solo tiene 11 años, es relativamente joven, y en su aspecto exterior es muy parecida a los euros, sobre todo las monedas, que son del mismo valor, es decir, 1, 2, 5, 10, 20, 50 céntimos (santims) y monedas de 1 y 2 lat, las cuales también están acuñadas en dos metales diferentes, solo que sus motivos son el escudo de la república letona, y un salmón y una vaca pastando respectivamente. Su valor en pesetas era de unas 320 ptas por cada lat, por lo que a la hora de comprar algo era inevitable el cambio a la peseta para no llevarme un chasco a la hora de comprobar cuanto me había gastado.
Otra de las cosas que me llamo la atención, quizá la que mas, es el gran interés que los letones y rusos (en Letonia la mitad de la población son de origen ruso, y hablan permanentemente es su idioma, aunque conocen y hablan perfectamente el tetón) tienen por conocer a gente de la zona mediterránea, como España, Italia o Grecia. Cuando les decía a la gente que yo venia desde España, primero se extrañaban, algunos no me creían del todo y en su mayoría me tachaban de loco, aunque todos se alegraban de conocer a alguien venido desde el país del sol, de la fiesta y del carácter latino, sobre todo el sector femenino. Los letones y rusos son muy diferentes a los españoles, vamos, se parecen a nosotros solamente en que son seres humanos, pero creo que ya esta; los hombres son enormes, de complexión muy robusta, piel muy blanca y semblante extremadamente serio, a veces hasta me daba miedo cruza
Como podéis ver, en Letonia todo son experiencias muy diferentes a las que te puedes encontrar en otra ciudad de Europa. Las costumbres son casi opuestas a las nuestras, aunque tú puedes hacer tu vida particular a tu estilo. España ha llegado a todos los rincones. Por ejemplo, a la hora de cocinar en mi hostal, usaba productos muy normales que podía encontrar en el supermercado, como puede ser el aceite de oliva Carbonell (algo mas caro que en España, unas 600 ptas el medio litro), atún Rianxeira, mandarinas valencianas y vinos de Valdepeñas, Rioja, Penedés, etc. Cierto día me atreví a recomendar a dos chicas un Señorío de los Llanos de Valdepeñas, estupendo vino de mi tierra. Argumente que yo procedía de allí y que les gustaría. De muy buena gana aceptaron, supongo que lo disfrutarían.
A veces surgía el problema de que me volvía loco buscando algo, y como no entendía nada de los carteles, daba vueltas y más vueltas. Al final me compre una guía de conversación español-leton que casualmente encontré en una librería, la cual fue de gran ayuda.
Las comidas fue una de las grandes odiseas de todos los días yo se cocinar algunas cosas, pero no de todo, por lo cual muchos días tenia que ir fuera a comer. Problema, como encontrar un sitio donde comer bien por no mucho dinero? En Riga hay restaurantes increíbles, de muchísimas nacionalidades, pero con unos precios también increíbles, que no me seducían mucho. Por lo tanto, tuve que encontrar sitios más asequibles. Algunas veces no llegue a saber lo que comía, como un día que entre en un restaurante ruso, llamado Pelmeñi XL, donde pasaba mucha gente: comer comí, ahora, lo que comí será una duda eterna, no se parecía a nada que hubiera comida antes, eran como empanadillas muy extrañas!!! También probé unas pizzas de patata.
En fin, aun tengo mil anécdotas para contar, pero creo que ya es suficiente. Además, no quiero contar mas cosas, porque eso lo deben descubrir los valientes que se decidan a venir aquí, que no se lo piensen, que disfruten de esta ciudad tan alucinante, llena de contrastes, que te recibe de muy buen grado, donde puedes encontrar de todo lo que buscas y donde lo vas a pasar en grande.
Requisitos principales (a mi manera de ver):
Un buen conocimiento del ingles.
Letonia no tiene una lengua fácil de aprender,
como el italiano, y sabiendo ingles no hay ningún
problema. Es muy gracioso ir al cine y ver una
película en versión original subtitulada
en leton y en ruso
menos mal que la pantalla
es bastante grande!! Además, olvidaos del
español si vais a venir aquí, yo
estuve tres meses sin apenas utilizarlo.
Un buen cargamento de ropa de
abrigo, ya que el frío a partir de Noviembre
es bastante importante, aunque no para morirse.
No hay vuelos directos desde
España, hay que hacer escala bien en Londres
(Gatwick), Frankfurt, Copenhague o Praga. Yo recomendaría
Londres, el aeropuerto de Gatwick es el sexto
del mundo en importancia, y puedes pasar un rato
estupendo mientras esperas tu vuelo. Además,
la gente es bastante amable
a pesar de que
son ingleses, que raro, verdad?
Y lo más importante, recomendaría
ir acompañado. Yo fui solo, y la verdad
que en algunos momentos echaba de menos la compañía
de alguien español con quien pasar un rato,
o simplemente para poder hacer algún viaje
especial a las ciudades mas cercanas, o incluso
a Moscú, que esta a un día en tren.
Si vas con alguien lo puedes planear, pero si
estas solo la cosa te da mas respeto.
Y nada más, gracias por brindarme la oportunidad de escribir la crónica de mi Cruzada en el Báltico. Solo decir que volvería a Riga con los ojos cerrados de hecho, he prometido volver, en verano a poder ser. Animaos los futuros Erasmus, es una experiencia única y que difícilmente olvidareis. Espero no haberos aburrido con mis locuras. Letonia y Riga os esperan. Visu labu.
Saludos.. Alberto. (de nuestro Foro).