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Antes de salir

Si ya has dado el primer paso y te has decidido a cursar un año de tu carrera en EE.UU., aún te queda un largo camino por recorrer y los preparativos son muy importantes para que luego todo vaya sobre ruedas.

Una vez que eres admitido en la universidad estadounidense elegida lo primero que tienes que buscar es un sitio dónde alojarte el tiempo que dure tu estancia allí. ¿Elijo una residencia dentro del campus o mejor en un piso compartido con otros estudiantes? ¿Y si me alojo con una familia y de paso mejoro mi nivel de inglés?

Decidido el alojamiento, el siguiente paso es contratar un seguro médico. Esperemos que durante tu estancia nunca tengas que hacer uso de él, pero somos humanos y en cualquier momento podemos caer enfermo... más vale prevenir que curar, contrata uno de acuerdo a tus características.

Universidad, alojamiento, seguro médico... parecen muchos gastos. No pasa nada, en el apartado sobre financiación encontrarás pistas para que tus gastos no te ahoguen y puedas disfrutar de tu curso académico.

Pero aún falta algo importante: el visado. EE.UU. es otro país y para poder permanecer allí como estudiante no te bastará con tu pasaporte, necesitarás también un visado, la llave que abrirá tu puerta norteamericana.

Con el visado en la mano sólo te queda adquirir un billete de avión para llegar a EE.UU. Las compañías aéreas son muchas, y dependiendo de la fecha del año en la que viajes o de tu país de salida, los precios serán diferentes.

Ya estás a un paso, sólo un último detalle para cuando aterrices: los controles de aduanas y de equipaje, algo habitual cuando viajas a otro país pero que no tiene por qué suponer un impedimento grave.

Realizado todo esto... enhorabuena, ya estás listo para disfrutar de un año en una universidad estadounidense. Eso sí, no te duermas en los laureles y no dejes todos los preparativos para el final, o puede que luego te arrepientas.