Saltar directamente a los contenidos
Comunidad Universitaria
Infórmate
Prepárate
Diviértete
Noticias
En Abierto
UNIVERSIA EN ...
CONTENIDO EN RED
Publicidad
Publicidad
España :: Estudios Internacionales > Estudios en Asia-Pacífico > Nueva Zelanda
SERVICIOS ::
Contenidos
Publicidad
Sitios recomendados
Contenidos
Nueva Zelanda, el país más meridional del mundo se encuentra dividido en dos islas debido a que una falla geológica atraviesa la zona.
Conocido por los aborígenes maoríes como Aotearoa, (la tierra de la larga nube blanca) es un país lleno de contrastes.
Su orígen volcánico configura un paisaje de inmensa belleza en el que confluyen grandes cadenas montañosas (los llamados alpes neozelandeses), profundos lagos color turquesa, glaciares, géiseres, reservas forestales, bosques tropicales o playas inexploradas. Toda una delicia para los amantes de la naturaleza que acuden a disfrutar de la práctica de deportes de aventura.
El país de los kiwis, el pájaro más representativo del país que se ha convertido en su insignia (y cuyo apelativo sirve para designar a todos los habitantes de Nueva Zelanda), se encuentra a 1.600 km al sureste de Australia, separado por el Mar de Tasmania. Dividido en diversas islas (la Norte y la Sur son las más importantes aunque existen un sin fin de islas más pequeñas que conforman la Polinesia).
El norte concentra la mayor parte de la población y consecuentemente la mayor parte de la actividad comercial y financiera. En esta isla se encuentran las principales ciudades como Auckland, Queenstown, Christchurch o Wellington, la capital.
El sur en cambio es una gran reserva natural en la que se pueden disfrutar de preciosos paisajes en el Parque Nacional Aoraki, patrimonio de la Humanidad según la UNESCO, donde se encuentra el Monte Cook. Esta montaña tiene una altura de 3.754 metros y cada año es escalada por miles de aventureros. A pocos kilómetros se encuentra el glaciar Tasman, uno de los más grandes localizados en el parque, en el que existen un total de 72.
Nueva Zelanda fue una de las últimas regiones el mundo en ser habitada. Según la historia el holandés Abel Janszoon Tasman viajó a esta parte del mundo durante el siglo XVII y fueron precisamente los cartógrafos holandeses los que denominaron la zona como Nova Zeelandia. El capitán James Cook consideró estas islas como un lugar ideal para que los pueblos europeos se asentaran.
Los maoríes ya habitaban la zona desde tiempos remotos, por ello, una vez que los ingleses empezaron a poblar las islas surgieron las disputas por el terreno, que quedaron paralizadas tras la firma del Tratado de Waitangi en 1840, en el que los aborígenes concedían la soberanía a los ingleses para evitar ser colonizados también por los franceses. Aunque las cosas no fueron tan fáciles como parecen pues, a partir de entonces, se produjeron disputas sobre las competencias del comercio entre los maoríes y británicos.
Sin embargo, el verdadero problema vino cuando en la zona sur de la isla del Sur aparecieron yacimientos de oro y los europeos comenzaron a interesarse por esa región perdida en el hemisferio sur. Los ingleses trasladaron la entonces capital, Auckland en la zona septentrional de la isla Norte, a Wellington en el Sur, para controlar posibles revueltas. El país prosperó y se comenzaron a exportar productos agropecuarios hasta Europa. A su vez se importó una gran cantidad de ganado, sobre todo bovino, que encontró en las verdes praderas del país un lugar inigualable para ser criado.
![]() |
![]() |
![]() |
A comienzos del siglo XX el Reino Unido concedió la independencia a Nueva Zelanda gracias al Tratado de Westminster y se configuró como un país con autonomía propia pero miembro de la Commonwealth.
En la actualidad Nueva Zelanda es conocido como un lugar próspero con una rica mezcla cultural y una exhuberante naturaleza. Su estilo de vida europeo en esa región tan remota del mundo supone contraste que desconcierta a cualquier visitante. Cada vez está más de moda visitar Nueva Zelanda en busca de aventura, naturaleza y nuevas experiencias.