Verano en el extranjero

Publicidad


Publicidad

Desplazarse dentro de Japón

El avión, el ferrocarril, el tren y los autobuses son los medios de transporte más populares en Japón. Aunque también es posible desplazarse en coche o bicicleta, éstos suelen ser transportes más propios de los nativos de Japón. El tren bala (shinkansen) y los taxis son caros (por ejemplo, ir en taxi del Aeropuerto de Narita al centro de Tokio cuesta alrededor de ¥25,000); los trenes normales (JR East, Odakyu Railway), el metro y los autobuses, mucho más baratos (Limousine Bus y Airport Shuttle, ¥3.000). Para los amantes de los medios de transporte tradicionales, en algunas zonas de Japón es posible desplazarse en tranvía. A continuación te mostramos las diferentes opciones, para que puedas elegir la que más se adapta a tus gustos y necesidades.

Avión

Para viajar por las islas el transporte aéreo resulta muy eficaz y no suele ser mucho más caro que el tren. Merece la pena comprobar si se tiene derecho a algún descuento, pues se aplican algunos realmente insólitos (por ejemplo, JAL ofrece un descuento a los grupos de tres o más mujeres que viajen juntas; o a marido y mujer si sus edades suman un mínimo de 88 años).

Tren

El ferrocarril es el medio de transporte por excelencia en Japón. Los trenes se caracterizan por su rapidez, frecuencia, puntualidad, seguridad, limpieza y confortabilidad, aunque a menudo resultan muy caros. Los servicios abarcan desde las pequeñas líneas locales hasta los grandes expresos shinkansen o trenes bala, que se han convertido en un símbolo del Japón moderno. Las tarifas varían dependiendo del trayecto y del tipo de tren elegido: Limited Express, Express, etc. y del tipo de categoría: “Green Car” (primera clase) , “Sleeper” (nocturno), etc.

La empresa Japan Railways (JR) es la compañía ferroviaria japonesa más importante y dispone de un buen servicio de trenes en todo el país. Está dividida en 7 empresas (Kyushu JR, Shikoku JR, West JR, Central JR, East JR, Hokkaido JR y Japan Freight Railways).

Ofrece cinco variedades de servicio diferentes: Futsu, que es el tren más lento y realiza paradas en todas las estaciones; Kyuko, el expreso normal, que sólo para en determinadas estaciones; Kaisoku, que es un tren rápido muy similar al kyuko; Tokkyu, que es el servicio ferroviario regular más rápido con un número limitado de paradas; y los "trenes bala" o Shinkansen, símbolo del Japón más cosmopolita y moderno.

El Shinkansen, el tren de alta velocidad más famoso del mundo, fascina tanto a los propios japoneses como a los turistas por su gran velocidad (270 km/h) y su confortabilidad. Exiten 5 líneas de este tipo: Tokaido, que cubre el trayecto Tokio-Osaka; Sanyo, que cubre el trayecto Osaka-Hakata; Tohoku, que cubre el trayecto Tokio-Morioka; Joetsu, que cubre el trayecto Tokio-Niigata; y Hokuriku, la más nueva, que presta servicio entre Tokio y Nagano desde las Olimpiadas de Invierno celebradas en Nagano en 1998. Si quieres saber cómo viajar en un "tren bala".

También existen otras líneas de “mini Shinkansen”, que circulan con el ancho de vía de Shinkansen y que prestan servicio entre Fukushima y Yamagata, y entre Morioka y Akita.

Además, también se puede tomar el expreso limitado (tokkyû) y el expreso para largas distancias (kyûkô), que son algo más lentos. Pero los trenes más utilizados tanto en los desplazamientos al trabajo, como en las excursiones de fines de semana son los de cercanías.

Los billetes para los desplazamientos cortos se pueden adquirir en las máquinas expendedoras que están instaladas en cada estación, mientras que los billetes para largas distancias y las reservas deben realizarse en las taquillas de las estaciones más importantes. Aunque los billetes son emitidos en japonés, existe la posibilidad de solicitar billetes bilingües en la compañía JR.

Cómo usar el tren: para hacer uso de este medio de transporte es necesario sacar un billete en la máquina o en la taquilla. Una vez que tengas el billete podrás acceder a la estación. Si las tarifas no aparecen escritas en inglés, compra el billete más barato y paga la diferencia en la “fare adjustment office” en la estación de destino, antes de abandonar la salida.

Introduce el billete en la máquina canceladora, dirígete la puerta y vuelve a validarlo. Si insertas un billete inadecuado, la puerta se cerrará y sonará una alarma. Es importante que conserves el billete hasta la salida. La mayoría de las estaciones tienen los nombres en japonés y en caracteres occidentales, bien señalizados. El nombre de la estación aparece en el centro, y los nombres de las estaciones adyacentes están escritos a continuación o en uno de los lados.

Como los horarios varían según la línea y la compañía, hay que consultarlos previamente. Asimismo, es importante saber que la mayoría de los trenes dejan de prestar servicio alrededor de la media noche y que no existen servicios nocturnos.

Además de los trenes de la JR existen otras compañías ferroviarias más modestas que realizan servicios, principalmente rutas urbanas e interurbanas. Este tipo de líneas suelen unir el centro de las ciudades más importantes con las áreas residenciales de la periferia. En ocasiones pueden ofrecer itinerarios más rápidos, económicos y adecuados que las rutas de la JR para los cascos urbanos de Nikko, Hakone, Nara, etc. En este tipo de líneas no se admite el JR Pass.

Metro

Probablemente sea el medio de transporte más importante en los entornos urbanos. El suburbano en Japón está dividido en 9 áreas metropolitanas: Sapporo, Sendai, Tokio, Yokohama, Nagoya, Osaka, Kioto, Kobe y Fukuoka. La primera línea comenzó a funcionar en Tokio en 1927. Actualmente existen 13 líneas de metro en Tokio que transportan a más de 8 millones de pasajeros al día. Aunque su longitud en kilómetos es menor que la de Londres (408 kilómetros) o Nueva York (371 kilómetros), supera la de Madrid, París, Moscú o Berlín.

Cada una de las entradas a las estaciones de metro están marcadas con el círculo del color correspondiente a cada una de las líneas. Una vez dentro de la estación, comprar el billete puede parecer complicado, pero no lo es. Encima de las máquinas expendedoras de billetes aparecen unos mapas del metro y a cada estación se le asigna un número, que es la tarifa a pagar por el trayecto desde la estación de partida hasta la de destino. Una vez localizada la tarifa a pagar, hay que introducir las monedas o billetes (las máquinas admiten monedas desde 10 yenes y todos los billetes) y pulsar la tarifa que se dene abonar. No obstante, lo más sencillo es comprar las tarjetas Passnet, de 1.000, 3.000 y 5.000 yenes, que te permiten olvidarte de calcular el importe del trayecto, pues al introducir la tarjeta en las máquinas canceladoras te descuentan el dinero automáticamente.

Autobús (basu)

Todas las ciudades cuentan con servicio de autobuses, aunque a veces su uso puede resultar complicado. Algunos tienen un coste fijo que oscila entre 150 y 220 yenes, según el trayecto y la ciudad de que se trate. En esos casos, se sube por la puerta delantera y se paga al entrar. En otros, se coge el billete al subir por la puerta trasera; en él se indica el número de la parada en la que subió el viajero. El coste del billete aparece en una pantalla con números rotatorios situado en la parte delantera del autobús. Debajo de cada parada, indicada por su número, está el precio del billete, que va aumentando a medida que avanza el autobús.

Una peculiaridad es que no existen estaciones de autobús propiamente dichas. Las paradas de las rutas están situadas en las estaciones de tren y de metro. Los japoneses suelen usarlos para viajes en grupo, pues son muy confortables para viajes largos.

Aunque este sistema de transporte suele ser más lento que el tren, es la alternativa más económica. Por ejemplo, un billete en el shinkansen puede llegar a costar el doble que un billete en la empresa JR Higway Bus. Japón cuenta con una amplia red de autobuses de larga distancia, la mayoría de los cuales prestan un servicio nocturno y llegan a su destino a primera hora de la mañana.

Existe una asociación denominada Nihon Bus Association, que permite acceder a las rutas de autobuses. Cuenta con un útil buscador en el que se puede seleccionar el lugar de origen y el de destino, ofreciéndote la posibilidad de consultar las empresas que realizan ese trayecto.

En cuanto a los servicios locales de autobuses, hay que destacar que los atascos y las desarrolladas redes de transporte metropolitano en las grandes ciudades hacen que sea más recomdable desplazarse en trenes de cercanías o en el metro. No obstante, en las pequeños núcleos urbanos y en las zonas rurales pueden ser la mejor alternativa.

En las regiones más turísticas la información aparece escrita tanto en japonés como en inglés. Sin embargo, la mayoría de las rutas de los lugares menos vistados por los turistas sólo aparece el número de la ruta. Para que no perderse, es aconsejable visitar un punto de información turística para que te digan cuál es el número de la ruta que debes tomar, así como llevar anotado el nombre del destino en japonés. Si eres un poco previsor podrás ahorrar algo de dinero con los abundantes descuentos para transportes locales.

Coche

Aunque conducir en Japón no es muy recomendable, es mucho más factible de lo que suele creerse. El principal problema es que los letreros se encuentran en japonés, pero en algunos centros urbanos las calles están bastante bien señalizadas en inglés. Otros inconvenientes son que los japoneses conducen por la izquierda, es necesario una licencia internacional de conducción, los peajes de las autopistas son excesivamente caros y la circulación puede resultar caótica en las grandes ciudades. Por si esto fuera poco, la mayoría de las calles de las ciudades no tienen nombre y utilizan un complejo sistema de números.

La Japan Automobile Federation (JAF) publica una guía en seis idiomas llamada "Rules of the Road", en la que describen las indicaciones básicas para conducir en Japón. Su precio es de 1.000 yenes por guía y se puede adquirir en las oficinas de la JAF. Si quieres conocer más detalles de esta federación puedes consultar la web de la JAF o contactar con el International Affairs Department of JAF: Tel. +81 (0)3 3436 2811 /Fax + 81 (0)3 3588 6055.


Bicicleta

Explorar el país en bicicleta es un objetivo completamente factible. El secreto para pedalear sin sobresaltos es alejarse de las transitadas carreteras principales y decantarse por las secundarias. Una buena opción es alquilar una bicicleta en Japón. No debes tener miedo a una posible sustracción, pues los robos no suelen ser muy habituales. Hay empresas especializadas en el alquiler de bicicletas que te llevan la bici al hotel con un coste adicional. El precio oscila entre los 1.500 y los 3.000 yenes diarios, dsede 5.000 yenes si la alquilas uan semana. Este tipo de empresas te ofrece la posibilidad de realizar rutas de casi 4 horas en bici por el módico precio de 5.000 yenes.

Si te decides por comprar un vehículo de estas características, debes saber que es necesario matricularla y cumplir con una serie de requisitos. En el siguiente enlace puedes consultar las normas de conducción para ciclistas. Para ampliar información puedes dirigirte a la oficina municipal más próxima a tu domicilio.

Taxi

Se trata de un medio de transporte ampliamente extendido, aunque es la opción más cara y menos recomendable. Además de su elevado precio (alrededor de 20.000 yenes) los problemas de tráfico pueden hacer que el trayecto dure más de lo deseable. Dado que la mayor parte de los taxistas no hablan inglés, pueden presentarse problemas de comunicación. Por eso es aconsejable decir la dirección en japonés o llevarla anotada, preferiblemente acompañada de un plano.

Es necesario saber que los taxis japoneses tienen un sistema automático de apertura de puertas, por lo que no hay que abrirlas manualmente y es aconsejable retirarse un poco para evitar un golpe con la puerta. Otra de las peculiaridades de este sistema de transporte en Japón es que los taxis libres tienen una luz roja encendida, mientras que la verde indica que el vehículo está ocupado. Además, no suele dejarse propina.

Tranvía

Muchas ciudades provinciales tienen tranvías, como Hakodate, Kumamoto, Hiroshima, Osaka, Okayama o Nagasaki. Son baratos y siguen una ruta clara. Sin embargo, tienen el inconveniente de que las paradas suelen estar escritas en japonés, por lo que deberás tener nociones de este idioma para desenvolverte sin complicaciones.