Nagoya
Ocio y tiempo libre en Nagoya
El castillo de Nagoya se construyó bajo el mandato de Tokugawa Ieyasu en 1612 para afianzar su autoridad en el área de Owari. Este edificio también conocido como el delfín dorado, por la decoración de sus cúpulas, tuvo que reconstruirse por completo tras la II Guerra Mundial con materiales procedentes del Castillo de Kiyosu.
El templo Atsusa alberga en su interior la espada de Kusanagi no mitsurugi, uno de los tres tesoros sagrados de Japón, aunque también hay que decir que no se expone ante el público. Sus orígenes se remontan al 100 a.C y como los demás edificios sucumbieron al fuego durante la guerra. Se reconstruyó en 1955 y en él se exhiben cerca de 4.000 obras de arte.
El Templo Osu Kannon está consagrado a la imagen de Kanon-Sama reflejo de ternura y bondad que concede deseos a los creyentes. Fue destruido por un incendio pero se volvió a construir en 1970.
El templo Tagata es el símbolo de la fertilidad en Japón, y está consagrado al dios Mitoshino-Kami. Los japoneses que desean tener hijos hacen sus rogativas y organizan un vistoso festival, Hounen Matsuri, en el que van en procesión hacia el templo.
La Torre Nagoya es la primera antena de televisión japonesa. Se divisa desde muchos puntos de la ciudad y en Navidad es una belleza contemplarla iluminada.
Museos
El museo Meiji-Mura es una belleza no sólo por las obras artísticas que alberga sino por el entorno que le rodea. Muchas de sus encantos se encuentran en el exterior. Muchos de los edificios que se encuentran en el este complejo fueron traidos desde otros destinos del país. Es como un pueblo tradicional japonés establecido a modo de museo atravesado por un tren de vapor. Se encuentra cerca del lago Iruka.
El Museo Tokugawa es una muestra de la historia japonesa a través de 12.000 objetos como armaduras, cerámicas, lacas, espadas... Está gestionado por la fundación Tokugawa Reimeikai y habitualmente exponen obras procedentes de colecciones privadas.

