Saltar directamente a los contenidos
Publicidad
Publicidad
España :: Estudios Internacionales > Estudios en Asia-Pacífico > Japón > Antes de salir > Alojamiento
SERVICIOS ::
Contenidos
Publicidad
Sitios recomendados
Contenidos
Cuando vayas a firmar el contrato es necesario abonar una cantidad de dinero (no reembolsable) equivalente a una cantidad entre uno y seis meses de alquiler, llamada rei-kin o kenri-kin.
El propietario mantiene un depósito retornable equivalente cuyo monto es entre uno y dos meses de renta (shiki-kin), como seguridad en caso de que el arrendatario no pagara el alquiler de la habitación y ocasionara algún desperfecto en la propiedad.
Parte del shiki-kin será devuelto al abandonar la vivienda. Además, deberás pagar una comisión equivalente a un mes de renta al corredor de bienes raíces que haya gestionado el alquiler (chuukai-tesuuryo). En total, habrá que abonar el equivalente entre 4 y 6 meses de alquiler de una sola vez.
Tipo |
Cantidad a desembolsar |
Descripción |
||||||||
| Shikikin/Hoshokin (Depósito) |
1-2 meses de alquiler | Depósito de dinero para cubrir posibles daños o garantizar el cobro del alquiler si el inquilino no paga. El propietario podrá quedarse con este dinero para reparar los desperfectos ocasionados en la vivienda o el mobiliario. | ||||||||
| Reikin/Kenrikin (Fianza) |
1-2 meses de alquiler | Cantidad que los inquilinos pagan a su casero para agradecerle o compensarle por el uso de su propiedad. Es una costumbre japonesa. | ||||||||
| Chukai-tesuryo (Comisión del corredor de bienes) |
1 mes de alquiler | Comisión que el comercial de la agencia de bienes raices cobra por sus honorarios. |
Además, las agencias de bienes raíces exigen que tengas un garante, es decir, que exista una persona que responda por ti en caso de impago, por lo que necesitarás su firma. Si no pagas el alquiler será tu garante quien cargue con los gastos hasta que puedas ser tú mismo quien solvente sus deudas.
Si te arrepientes y decides abandonar la vivienda antes de la conclusión del contrato, deberás comunicárselo al arrendador con suficiente antelación, normalmente con más de un mes. Además, antes de abandonar la vivienda hay que dejar tu habitación limpia y ordenada, abonar los gastos de consumos y devolver la llave al propietario.
La duración del contrato varía según el tipo de habitación y de propietario, aunque lo normal es que sea de un año. Si deseas ampliar la duración del contrato deberás renovarlo, pagando por adelantado uno o dos meses al propietario, como es habitual. Para que no te encuentres con sorpresas desagradables es aconsejable que te informes de los gastos que supondrá la renovación, antes de firmar ningún documento.
En el contrato se establecen las condiciones generales y las normas básicas de uso de la vivienda. Existen diferentes reglas dependiendo del lugar en el que vayas a residir. Por ejemplo, en algunos casos no se permiten mascotas, no se puede usar aceite, está prohibido el uso de calentadores de keroseno o el uso de clavos. Es aconsejable que te informes de este tipo de reglas para evitar posibles incidentes con el propietario de la vivienda.